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Desconexión digital

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No me lo puedo creer, 1 de julio ya, el tiempo vuela, sensación de vértigo recorre mi cuerpo y mi ser desde hace tiempo. En verano y con las ansiadas vacaciones que aún tardan en llegar, toca bajar el ritmo, parar, reflexionar y sobre todo desconectar. Y en la era digital en la que vivimos inmersos, se hace más que necesario, por no decir obligatorio, una desconexión digital de todo, de las redes, de preparar ponencias para congresos y jornadas, de escribir post, de revisar las tareas o proyectos pendientes en el Drive………este es el post de la desconexión digital.

Citando el post de @manyez en uno de sus resúmenes dominicales“A toda velocidad… Así vamos muchas veces, más centrados en la forma que en el fondo. Dando pasos de gigante sin darnos cuenta que eso impide que nos fijemos en los detalles. Y la vida está llena de detalles, y cada trocito de realidad se merece su oportunidad”

Y me pregunto yo: ¿a dónde vamos tan corriendo? ¿con tantas cosas que hacer? mira que nos gusta meternos en “charcos” como diría @jesterhanny, pero así somos las enfermeras inquietas, desobedientes y con ganas de cambiar las cosas, de luchar en lo que creemos y en que #otraformaesposible y así lo venimos predicando desde hace bastante tiempo ya.

Estamos en el ecuador de este 2018, toca ir haciendo balance de cómo van esos objetivos y retos que nos marcamos al empezar el año, porque luego en septiembre vendrán los buenos propósitos de siempre y las prisas por llegar a final de año con algún reto conseguido, sino habrá pasado otro año más sin pena ni gloria.

Mi lema de este año “Hechos, no palabras” me lo tomé bien a pecho desde los últimos meses del 2017, mi reto de pasar al a acción, de sembrar en el 1.0, compartir lo que se, aprender de compañeras y sobre todo de escuchar la voz del paciente. Acercarme a escuchar a enfermeras, pacientes y personas en diferentes partes del país, para conocer que se está haciendo, empaparme de conocimiento enfermero, aprender de los expertos en gestión del cambio y en comunicación, mejorar profesionalmente y como persona, para ir dando pasitos.

Desde octubre del año pasado, cual curso escolar, han sido unos meses trepidantes, de aeropuerto en aeropuerto, horas y horas de vuelos, horas y horas de esperas, en tránsito.….y ahora es cuando se me hace un nudo en la garganta y las lágrimas ya empiezan, josú que pronto voy a empezar a llorar, bueno, total me han visto llorar y emocionarme en cada jornada y congreso al que he ido, no lo puedo evitar, soy así de emocional y pasional. Quizá esta emoción y pasión hayan sido mis “píldoras del coraje” para aguantar el ritmo. No lo dudéis que así ha sido: “LAS PERSONAS” son mi motor.

A cada jornada y congreso al que he acudido, ha sido para hablar de PERSONAS, personas conectadas gracias a las redes, compartiendo información, conocimientos, testimonios, inquietudes, dialogando y debatiendo, poniendo en común….algo fundamental porque se forman REDES DE APOYO ENTRE IGUALES, sea de profesionales o de pacientes, me da igual, de todas las personas se aprende y esto te lleva a acercarte a esos espacios donde acuden personas motivadas, con ganas de cambiar las cosas y con un mismo sentir de un cambio , que debe empezar en uno mismo.

Y ahora es cuando voy a citar a una referente para mi, Sole Gallardo, con la que he tenido el placer de compartir y aprender de cerca en un par de cursos y jornadas que  hemos coincidido, algo que hizo que Sole lanzara su blog que ya se ha convertido en mi tesoro particular. En su último post decía lo siguiente en torno a la gestión del cambio:

Y es que, en realidad queremos que cambie todo: queremos que cambien los políticos, queremos que cambie el país, que cambie nuestro jefe, que cambie la/el gerente, que cambien nuestros hijos, que cambien nuestros compañeros, nuestros vecinos, que cambien la justicia, la prensa… queremos que cambie todo MENOS NOSOTROS, porque en realidad “No estamos dispuestos a cuestionar nuestros propios dogmas”, e incluso seguro que muchos añadirían “hasta ahí podíamos llegar“, utilizando un cierto tono de condescendencia.

Queremos que cambie todo……menos nosotros……que gran verdad, que nadie venga a cuestionar nuestros dogmas, porque “siempre lo hemos hecho así”. Y así no avanzamos.

Por mucho que haya muchísimos profesionales que se dejan la piel para que esto cambie, librando auténticas batallas, haciendo auténticas locuras para estar en aquellos espacios donde se reclama su presencia, dedicando horas y horas para formarse y formar a los demás, además de hacer su 100% de jornada asistencial y a todo esto, motivándose el mismo o buscando la motivación en esas redes de apoyo que se han formado gracias a ese “tejer redes” y a ese “conectar puntos”.

Y encima, esos que están la cola de “no hacer” pero si en la de criticar, critican que siempre somos los mismos en esos foros y espacios tan necesarios para el aprendizaje y el cambio, esos espacios que son un soplo de aire fresco y de desconexión de nuestra batalla particular en la asistencia sanitaria. Al volver de cada jornada o congreso nada más llegar a tu planta te “das la hostia contra el suelo” de la realidad que vives, de esos equipos que no lo son, que son más bien grupos, por falta de comunicación y objetivos comunes como bien nos hablaba de ello en el último curso de formación que compartí con Joan Carles March de comunicación y gestión de equipos. Y que hace unos días también lo decía en un tuit que ha generado un interesante debate.

Y esta es mi situación ahora: agotamiento psicológico, no sólo por el ritmo de este curso, que aunque haya sido mucho trabajo, me ha dado la vida, sino más bien por la situación que vivimos en mi unidad, o más bien es la suma de todo.

Situación complicada y dura, meses y meses difíciles, con casos complicados, en una unidad donde no hay equipo, falta comunicación, objetivos comunes y por más que planteemos reuniones de equipo, planes alternativos basados en evidencias incluso….nada, que no se mejora y esto provoca un cansancio en el equipo de enfermería ( y cuando digo equipo de enfermería en mi unidad somos enfermera, auxiliar y celador) y sino cuidamos del cuidador mal vamos.

Por esto y por mucho más, llega la hora de desconectar, ojalá todas las empresas, organizaciones y profesionales, hiciéramos como Ikea y prohibiera el que se moleste a los empleados fuera del trabajo o en vacaciones, debería ser obligada la desconexión digital de verdad, que nadie mande correos ni DMs ni nada relacionado con el trabajo durante el periodo de vacaciones o de verano, necesitamos una inyección de oxígeno puro, de mirar el mar, de fijarnos en los pequeños detalles de la vida y de aburrirnos josú, que parece que no podamos estar sin hacer nada. Gracias al último #poscas de @conectandopun me enteraba de esa desconexión digital e inspiró este post que tenía ganas de soltar de mi cabeza. La buena noticia es que el poscas continúa este verano, estos chicos son incansables y le van los retos. Yo feliz, pero yo había votado que volvieran en septiembre, la desconexión es necesaria.

Y por esto mismo, el equipo de #FFpaciente nos hemos tomado un descanso y un parón para volver en septiembre con más fuerza, con más proyectos y con ilusiones renovadas. Este curso de #FFpaciente si que ha sido intenso para mi, lo he dado todo y ha sido duro, pero gratificante, sobre todo por la inyección de energía y emociones recibida el último viernes de #FFpaciente. La cantidad de mensajes y apoyo recibido, en forma de vídeos incluso, por pacientes…..increíble. Lloré y mucho, fue una explosión de emociones acumuladas, así quedó reflejado en mi vídeo dando las gracias. Y para muestra este vídeo que realizó Javi con algunos mensajes y tuits, sin palabras.

Para mi LAS PERSONAS lo es todo y  sino no fuera por eso quizá no tuviera fuerzas para continuar, pero mientras haya alguien al otro lado con necesidad de compartir y de ayuda, mientras haya espacios en lo que se reclame mi presencia allá que iré, eso si, prometo aprender a decir que no, aunque me duela y dosificarme que luego pasa lo que pasa, ya me lo dice mi amigo Pedro, otro que no para, menudo ritmo ha llevado este año.

Y hasta aquí esta especie de crónica o más bien reflexión en voz alta de lo que me rondaba por la cabeza y quería compartir, no sin antes recomendaros que echéis un vistazo a esta sesión del pasado jueves 28 de junio celebrada en el Colegio de Enfermería de Baleares hablando de “en los zuecos de la nueva” ahora que las unidades está llenas de profesionales nuevos cubriendo las vacaciones de verano. Muchas verdades y testimonios de enfermeras recién acababas que han vivido realidades que por desgracia son ciertas y esto si que es para hacer un pensamiento como colectivo.  La charla pudo seguirse por streaming y por Twitter con el hashtag #enloszuecosdelanueva y en el enlace tenéis los tuits compartidos. Aquí el vídeo.

“Reflexionemos……pensemos….aprovechemos las vacaciones para cargar pilas, desconectar para conectar con uno mismo……mucho por hacer, mucho camino por recorrer…….pero no podemos caer en el camino ni morir en el intento….dosifiquemos, apoyémonos unos en otros…..JUNTOS, LA SUMA DE TODOS…..ojalá las 300.000 enfermeras de este país remando juntas y con este mismo sentir……#otraformaesposible y así lo creo….y así seguiré trabajando”

Feliz verano, feliz desconexión, nos vemos en septiembre…..seguimos. #AlTurron #AlLio